En el número 81 de la calle antes llamada Volkswohlstrasse, en lo que fuera Berlín Oriental, se aloja el Museo Anne Seghers, y la calle ha tomado también el nombre de la autora, entre otros títulos, de Crisanta. Noveleta mexicana, El azul de Benito y La séptima cruz, esta última novela llevada al cine por Fred Zinnemann. Nacida en Maguncia, Alemania, al comienzo del siglo XX, contemporánea de Bertolt Brecht, Walter Benjamin, Kurt Weill y otros notables autores, Anne Seghers tuvo que dejar su país para escapar del fascismo nazi y su periplo la trajo a México, donde vivió entre 1941 y 1947, cuando regresó a la entonces República Democrática Alemana. Durante su exilio fundó la revista Alemania Libre –donde lo mismo publicaron Vicente Lombardo Toledano que Pablo Neruda– y el club antifascista Heinrich Heine. Miembro del Partido Socialista, condecorada y reconocida en múltiples ocasiones, Seghers vivió en carne propia las nefastas consecuencias del fascismo, contra el que mantuvo una lucha indeclinable que, en estos tiempos aciagos, es ejemplo y guía.