“Nunca acepté que fuera el mejor guitarrista del mundo. Siempre quise ser el mejor guitarrista del mundo, pero eso es un ideal, y lo acepto como tal”: esta es la humildad con la que el músico británico Eric Clapton ha respondido siempre a los inmensos elogios recibidos desde el inicio de su trayectoria. Compositor, cantante y sobre todo guitarrista, miembro de bandas míticas como The Yardbirds, Cream, John Mayall & the Bluesbreakers y Blind Faith, admirador y heredero de guitarristas esenciales como Buddy Guy, Freddie King y B.B. King, tempranamente apodado mano lenta y declarado popularmente como dios, Clapton es miembro notabilísimo del Salón de la Fama del Rock y considerado por especialistas ya sea como el mejor o, cuando menos, el segundo mejor guitarrista de rock y blues de todos los tiempos. En lo que hay absoluta unanimidad es en su carácter de figura indiscutible de la cultura popular. De ello y de su maestría musical versa la presente entrega.