Nacido a mediados de 1956, el cuentista, novelista, ensayista, crítico literario y poeta rumano Mircea Cartarescu, quien este año ha alcanzado las siete décadas de vida, es considerado de manera unánime como el escritor, sobre todo de poesía, más relevante de su país y, por ende, de esa lengua tan llena de historia, tan rica y, al mismo tiempo, tan insuficientemente conocida en otras latitudes. Créase o no, son millones de personas –lectores asiduos incluidos– quienes ignoran el hecho de que la rumana es una lengua romance, es decir que procede sustancialmente del latín, lo cual la vuelve hermana del francés, el portugués, el italiano y el español. En otras palabras, la literatura y la sensibilidad rumanas son mucho más cercanas a las nuestras de lo que muchos imaginan, y ese solo hecho basta para explicar, por un lado, la afinidad profunda que se experimenta al leer, entre muchos otros títulos, la trilogía Orbitor, Nostalgia, Por qué nos gustan las mujeres, El ojo castaño de nuestro amor… por no hablar de su poesía entera.