Galería / La influencia de Diego Rivera en Pablo Picasso

- José Rivera Guadarrama - Sunday, 08 Nov 2026 00:34 Compartir en Facebook Compartir en Google Compartir en Whatsapp

 

 

En 1915 dos grandes artistas plásticos rompieron su relación de amistad. Algunas de las personas más cercanas a ellos aseguraron que se debió a un caso de plagio por un cuadro que uno pintó antes que el otro. También hubo quien afirmó que fue por la falta de reconocimiento de la mutua influencia que habían tenido. El resultado fue que tiempo después los dos influirían en el desarrollo del arte a nivel mundial, cada uno con su particular estilo.

De acuerdo con los sucesos, Diego Rivera se molestó con Pablo Picasso porque éste plagió una técnica que él había inventado y plasmado en su cuadro Paisaje zapatista (1915, París), de estilo cubista y al que calificó como “la expresión más fiel del espíritu mexicano que jamás haya logrado”,y en donde además destaca el recurso estilístico del trampantojo, con un elemento en la parte inferior derecha.

La amistad entre ambos artistas comenzó en 1914. El pintor chileno Julio Ortiz Zárate arregló el encuentro. Era sabido que Picasso estimaba a Rivera y admiraba su talento, de manera que lo frecuentó varias veces en el estudio que tenía en Europa.

El problema fue que, luego de tantas visitas, “Diego se enemistó con Picasso a raíz de un incidente que tuvieron por una pintura”, aseguraba Angelina Beloff, la primera esposa de Rivera. Además sostenía que “Diego pintaba paisajes cubistas e interpretaba los árboles con un procedimiento inventado por él”. El asunto fue que en una ocasión Rivera fue a al estudio de Picasso y vio un paisaje pintado con el mismo procedimiento que el mexicano había utilizado en el cuadro Paisaje zapatista. Sorprendido, Rivera exclamó que esa técnica era suya, que él la había inventado. Para excusarse, Picasso le dijo que era un cuadro que él había hecho tiempo atrás, antes de que ambos se conocieran. Para comprobar esa información, Diego pasó la mano sobre el cuadro y la pintura se le quedó en los dedos. Estaba fresca. Comprobó que era reciente, por lo que Picasso se molestó al haber sido descubierto y a partir de entonces terminaron su amistad.

Por su parte, Marevna Vorobev-Stebelska, pintora cercana a los dos artistas, refería que Picasso siempre mostraba curiosidad por los trabajos de sus otros contemporáneos “y todo lo que ellos hacían de novedoso le interesaba”. De manera que Diego Rivera le expresó a ella varias cosas que le incomodaban de Picasso, porque éste era más famoso y, por lo tanto, si le plagiaba algo de su cuadros “la gente se extasiaría” más con el artista español, mientras que a él no le creerían.

En concreto, la técnica inventada por Diego Rivera consistía en un método para texturizar árboles y plantas, procedimiento que consistía en aplicar un entramado de pequeños puntos y pinceladas fragmentadas de color verde, con el propósito de simular la vegetación. Donde mejor se aprecia es en el cuadro Paisaje zapatista. Esa técnica llamó la atención de Pablo Picasso y la empleó para pintar el follaje del cuadro Hombre apoyado en una mesa (1915), mediante el puntillismo aplicado al cubismo sintético, que fue el recurso visual que molestó a Diego Rivera y que provocó una de las mayores disputas de la historia del arte del siglo XX.

En términos generales, el problema de fondo no fue el plagio. Para Diego Rivera, la molestia estaba más enfocada en la falta de reconocimiento por parte de Picasso, en aceptar que se había apropiado de ese recurso estético y que en cierta manera el mexicano había influido en la composición de esa obra del español.

Debemos dejar en claro que en realidad no tenían diferencias. Al contrario, las afinidades eran muchas. Ambos tenían conciencia política, eran antifascistas, compartían un idioma, exploraron e indagaron en culturas antiguas, como el arte clásico, el ibérico y prehispánico. Rivera era un muralista y, tiempo después, Picasso pintó un mural, el Guernica. Uno influyó en el modernismo europeo, otro
en el muralismo en el continente americano.

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