Galería / Aurora Reyes Flores, la primera muralista mexicana
- José Rivera Guadarrama - Saturday, 15 Aug 2026 23:20
Al muralismo mexicano le hace falta una parte importante para estar completo y así poder hablar de él con justa medida, pues se ha dejado de lado la participación de una de las primeras mujeres pertenecientes a esta corriente artística, y cuya labor resulta fundamental en el largo proceso de emancipación de las mujeres. Hablamos de Aurora Reyes Flores (1908-1985).
Nació en Hidalgo del Parral, Chihuahua, dos años antes del estallido de la Revolución Mexicana, acontecimiento que también le cambiaría la vida, ya que en 1913 su familia huyó de ese lugar para radicar en Ciudad de México, en la zona de la Lagunilla. Provenía de una familia acomodada, pero al mudarse a la capital del país su condición económica se vio afectada. Para lograr el sustento, su madre, la señora Luisa Flores, se dedicaba a hornear el pan que la pequeña Aurora vendía en el mercado de la Lagunilla, lo cual hizo que adquiriera conciencia social. A su corta edad experimentó la marginación, la falta de educación, de salud y de trabajo bien remunerado. A pesar de esas penurias, a los trece años de edad ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria, en donde conoció a Frida Kahlo, pero fue expulsada al poco tiempo debido a su actitud rebelde. Luego se inscribió a clases nocturnas en la Academia de San Carlos. Militó desde muy joven en el Partido Comunista Mexicano, participó en la fundación de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, fue lideresa del grupo feminista Las Pavorosas y cercana a poetas mexicanos como Eulalia Guzmán y los Estridentistas.
A partir de 1927 impartió clases como maestra de Arte en escuelas públicas de la capital, sin dejar de lado la pintura, de manera que en 1930 exhibió su trabajo junto con otros pintores, lo que constituyó su primera exposición colectiva en Ciudad de México.
Por aquellos años, el muralismo mexicano era una de las corrientes artísticas más importantes del país, iniciada en la década de 1920 con el objetivo de consolidar la identidad nacional, llevar el arte afuera de las galerías a espacios de uso cotidiano.
Esa postura ideológica le interesó a Reyes Flores y durante la década de 1930 comenzó a formar parte de círculos intelectuales, donde conoció a destacados artistas de izquierda, como Diego Rivera, José Clemente Orozco, María Izquierdo, Raúl Anguiano, Silvestre Revueltas, Renato Leduc y Frida Kahlo, entre otros.
Dentro de su obra más representativa y que se ha conservado hasta la fecha, destacan tres murales suyos: Atentado a maestras rurales (1936); Presencia de los maestros en los movimientos históricos de la Patria (1962), y El primer encuentro (1978), en donde destaca la recreación de las manifestaciones de expresión colectiva, mediante la recuperación del pasado histórico nacional y de las tradiciones.
A esta muralista siempre le interesaron los temas sociales, “porque he tenido hambre, he sufrido la miseria en propia carne y porque soy gente del pueblo”, solía decir. Incluso, consideraba que el arte “es el medio que penetra en la emoción de los seres y a eso se debe que constituye un arma poderosa para luchar por el pueblo”.
Aurora Reyes Flores fue madre soltera de dos hijos, se dedicó durante treinta y siete años a dar clases como maestra de primaria, con especial énfasis en la enseñanza de las artes plásticas y la orientación pedagógica. Falleció el 26 de abril de 1985 en Ciudad de México, y dejó un legado importante en la historia del arte de nuestro país.