Bemol sostenido / Cabezas de Cera y su Metaensamble
- Alonso Arreola @escribajista - Saturday, 06 Jun 2026 22:27
Cuando la velocidad parece una obligación estética y comercial, hay grupos cuya sola permanencia representa formas de resistencia. Pensamos en ello recientemente, luego de asistir a la presentación del nuevo disco de Cabezas de Cera, Metaensamble. Fue en el Centro Nacional de las Artes, ante un auditorio prácticamente lleno, donde esta agrupación dejó otra huella de rigor e imaginación, haciendo sentir veintiséis años de tránsito y trabajo ininterrumpido.
No es poca cosa. La historia de la música está llena de bandas valiosas que desaparecieron por los cambios de integrantes, la erosión económica o las transformaciones de la industria musical. Cabezas de Cera ha atravesado esos territorios sin perder impulso. Mutando sin claudicar. Y sí, probablemente la palabra mutación sea más precisa que continuidad, porque el grupo entiende que permanecer vivo no significa repetirse, sino entregarse al riesgo de la transformación.
Esta obra que ahora suena en nuestros oídos confirma su vocación, lectora, lector. Allí está la amplitud de esa curiosidad que resuena en instrumentos diseñados y creados por ellos mismos (cordófonos de metal), vehículos para la expansión de tímbricas y expresiones fraguadas entre la aurora y el anochecer. Nueve temas nuevos espléndidos y un arreglo a la conocida “Indomable”, nacida en Metal música.
No sólo hablamos de buenas composiciones o de interpretaciones notables, sino de una imaginación que va de la laudería al diseño industrial, pasando por la escultura sonora y la concepción de objetos con valor plástico. Revisando la trayectoria de Cabezas de Cera confirmamos la relevancia de tales ejes, pues la hechura de un disco representa una experiencia física y visual; la organización de un concierto es pretexto para erigir estampas performáticas. Sólo hay que recordar algunos de sus lanzamientos anteriores. Tanto en su debut a trío como en la supervivencia a dúo, entregaron discos con rompecabezas físicos. Otros parecían libros de manufactura artesanal. Claro, eso antes de que la música fuera condenada a la evaporación digital y el consumo inmediato. Hablamos de cuando se insistía en peso, textura y materia, no por romanticismo sino por coherencia artística.
Siguiendo con ello, en la presentación de Metaensamble pusieron cuidado en iluminación, vestuario, visuales y, sobre todo, en la energía escénica. No fue un despliegue grandilocuente ni un ejercicio de virtuosismo vacuo, sino la celebración de una creatividad madura que recorría el escenario alcanzando al público, sin nostalgia ni complacencia.
Esa impresión se reavivó días después, cuando Mauricio Sotelo tuvo la generosidad de visitarnos para entregarnos una copia del álbum. El gesto sencillo condensaba una ética de trabajo que hemos observado desde el surgimiento del viejo Multiforo Alicia, o cuando grabábamos nuestros primeros trabajos (él participó en “La tumba de Philidor”, pieza que en Música horizontal dedicamos al ajedrez).
Para finalizar: el respeto que sentimos hacia Mauricio Sotelo y hacia su hermano Francisco ha crecido con el tiempo. Con ellos como base y centro, Cabezas de Cera ha construido una obra singular, necesaria, asegurándose un lugar entre los conjuntos más relevantes de la música experimental mexicana. Búsquelos. Deje que su magín le derrita el cerebro. Buen domingo. Buenos sonidos. Buena semana.