Juido

- Ricardo Yáñez - Sunday, 10 May 2026 02:35 Compartir en Facebook Compartir en Google Compartir en Whatsapp

 

Juido de mí una vez
no me encontré más nunca.
De pronto me miraba en un espejo
y luego nunca más.
De pronto me despertaba un olor a mangos rebanados, pero después todo era tamo de maíz
sobrevolando el sol.
Cáscaras de cacahuates, no suelo,
era lo que pisaba, y un muro de zanates me impedía seguir. Y yo que vi el anillo de rubíes
vomitado en la orilla por el pez
yo digo que bagre;
yo que escuché la gravedad del chelo
esculcar mis arterias, en
mi corazón.
Yo que múltiple he sido y nunca he sido,
yo que nadie,
yo que todos un poco, un poquito nomás, pero sin peros. Yo si es que existo, si existí,
ya de nada me alarmo.
De estas voces de arena no hago escándalo.
La suavidad de ceniza de la cruz
que en la frente me marca descansa en paz, me dice.
Y yo no entiendo, así de torpe (o terco) soy,
por qué no le hago caso.

Juido de mí una vezno me encontré más nunca.De pronto me miraba en un espejoy luego nunca más.De pronto me despertaba un olor a mangos rebanados, pero después todo era tamo de maízsobrevolando el sol.Cáscaras de cacahuates, no suelo,era lo que pisaba, y un muro de zanates me impedía seguir. Y yo que vi el anillo de rubíesvomitado en la orilla por el pezyo digo que bagre;yo que escuché la gravedad del cheloesculcar mis arterias, enmi corazón.Yo que múltiple he sido y nunca he sido,yo que nadie,yo que todos un poco, un poquito nomás, pero sin peros. Yo si es que existo, si existí,ya de nada me alarmo.De estas voces de arena no hago escándalo.La suavidad de ceniza de la cruzque en la frente me marca descansa en paz, me dice.Y yo no entiendo, así de torpe (o terco) soy,por qué no le hago caso.

 

Versión PDF