Sakamch’en, cueva de piedra blanca. A 30 años de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar
- Óscar Oliva - Saturday, 25 Apr 2026 22:18
Ala cueva de piedra blanca llegó Baxakmen, Ocho Águila, guía, instructor, guardador de la memoria, encabezando a los desplazados de sus comunidades, para salvar sus vidas. Llegaron con los aguaceros que giran en espiral a medida que la Tierra gira. Comprendieron que ese espacio no era el final de su búsqueda, sino que era el comienzo para resistir la imposición de la guerra por aquellos que los ataron y colgaron en las vigas de sus casas. Era continuar la vida con una nueva fuerza común. El anciano guardián, en su morral, llevaba las semillas de maíz listas para ser sembradas. Enseñó a medir el tiempo por el crecimiento de los cerros, a escuchar las voces que no son humanas. Sakamch’en nació en acuerdo con los dioses.
Los zapatistas retomaron el nombre Sakamch’en de los Pobres para que fuera sede del diálogo por la paz. Las instalaciones se construyeron en la cancha de basquetbol. Cuando las conocí, pensé en el Juego de Pelota, escenario para el combate entre la luz y la oscuridad; el lugar para resolver conflictos entre pueblos, sin recurrir a la guerra.
En noviembre de 1995, bajo la lluvia, el frío, el hambre, los cordones humanos que garantizaban la seguridad del EZLN, les cundió el temor de que iban a ser atacados por el Ejército Mexicano,para colapsar el diálogo. La plaza se llenó de una niebla espesa. Después de unos cuantos minutos, se disipó. La plaza vacía.
Desde febrero hasta noviembre de 1995, la estrategia de contrainsurgencia
fue el asedio y presión militar constante: cerco, retenes, vigilancia, hostigamiento, sobrevuelos, movimientos de tropas, ataque a las bases civiles, apoyo a grupos paramilitares.
El 16 de febrero de 1996 fueron firmados los Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígena. El gobierno de Ernesto Zedillo no envió la propuesta original de reforma al Congreso de la Unión.
Ante el incumplimiento y rechazo del gobierno federal, el EZLN y sus bases decidieron no volver a dialogar con el Estado. Trabajaron e implementaron el principio de mandar obedeciendo, fundaron los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno.
Desde finales de diciembre de 2023 y hasta lo que va de 2026, los zapatistas han avanzado en la consolidación de El Común y la No Propiedad. El Subcomandante Moisés ha enfatizado que el objetivo de esta nueva etapa de lucha es que los pueblos manden obedeciendo, que la tierra sea de nadie y de todos: no para crear una utopía inamovible, sino para construir los cimientos de una nueva realidad donde participen zapatistas y no zapatistas, según el calendario de cada individuo o comunidad, y así sobrevivir juntos a la crisis de la civilización actual, marcada por el terror y la vuelta al fascismo.
Un día de 1994 viajé por primera vez de Las Margaritas a La Realidad. Es la ruta que atraviesa la región tojolabal de la Selva Lacandona. Pasé por comunidades que no sabía que existían: Momón, Nuevo Momón, Veracruz, Chayaves, San José, Guadalupe Tepeyac… En La Realidad escuché lenguas originarias, tan lejanas a mi comprensión, y el castilla, cargada con características gramaticales, léxicas, fonéticas, del antiguo español. Recordé al Arcipreste de Hita. Fue uno de mis primeros aprendizajes. Comprendí la grandeza de las culturas indígenas de Chiapas, a pesar de que les han arrebatado tantas cosas por tantos siglos. Y que el EZLN ha aportado al fortalecimiento de esas artes y culturas.
Fui testigo y observador. Escuché la palabra de las comandantes y los comandantes. Sentí muy de cerca el sufrimiento armado, que dijera César Vallejo.
Desde la puerta de la casa de tablas de madera
y techo de paja que ocupaba cuando hacía las tareas que me asignaba la CONAI, observé la asamblea que debajo de la ceiba, en el centro de La Realidad, llevaban a cabo tojolabales, tzeltales, tsotsiles, ch’oles; en sus lenguas, mezclando el castilla, dialogaban. Después de varias horas de escuchar el enjambre de voces, sentí que iba disminuyendo de intensidad. Hasta que se hizo el silencio. Cada uno de los asambleístas se fue dando la mano. Comprendí que habían llegado a un acuerdo de lo que estaban valorando y discutiendo: quizá ese otro modo de vida, en acuerdo con los dioses.
El 29 de agosto de 1996, y como resultado de la consulta con sus bases de apoyo, el EZLN comunicó al país y al mundo que suspendían su participación en futuros diálogos, por la incapacidad de decisión de sus interlocutores, sin voluntad política de negociación y sin respeto a la delegación zapatista.
El 25 de abril de 2001, el Congreso de la Unión, por orden del presidente Fox, ignoró y mutiló los puntos esenciales sobre autonomía y derechos territoriales acordados. No respetó la propuesta original de la Comisión de Concordia y Pacificación. El EZLN y el Congreso Nacional Indígena rechazaron la reforma aprobada: la consideraron una traición a los acuerdos firmados y a los pueblos indígenas.
Luego llegaron los aguaceros que giran en espiral a medida que la Tierra gira.
Nunca olvidaré que en las madrugadas podía ver en toda su intensidad y extensión la Vía
Láctea.