Siete estampas literarias de Cancún / Para entender a México
Siete estampas literarias de Cancún
Destino de playa, Óscar Reyes (2025), Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México, 2025.
Destino de playa, de Oscar Reyes, lleva en su título su ironía, deja constancia de distinguir la mancha dentro del paraíso, cuando se ha levantado la mirada convertida en atención. Este es un libro pleno de energía, fuerza de la brevedad de sus poemas donde los versos muestran los músculos de sus palabras claras y luminosas como las aguas que bañan el Mar Caribe; la playa a que refiere el título es Cancún. “La pureza es el poder de contemplar la mancha. La pureza excesiva distingue lo impuro y lo puro”, como escribió la filósofa francesa Simone Weil.
El poemario está dividido en seis secciones: ¨Trazos de mar abierto”, “Destello de altamar”, “Playa pedestre”, “Presencia de mareas”, “Playa habitada” e “Itinerario de sol y playa”. La escala de sonidos proveniente de los poemas se va agravando, no precisamente son tonos menores que guiarían al lector a un desánimo, son tonos oscuros; “la música es un lamento coral que todos entienden”, son manchones abstractos, grietas que se abren dentro del paisaje:
“Mal de ojo/ Conjuro de tinta negra,/ muñeca de clavos,/ Hemorragia de agujas./ El mal de ojo/ me mira,/ me silencia/ la veladora/ arde,/ sangra/ y se asfixia./ El éter escupe mis secretos/ la oración/ embriaga la tarde/ sobre el polvo de los huesos quemados./ Dame tu escudo, niña santa./ Mi oficio es nigromante,/ el poema es tierra negra/ tarde o temprano resucita.”
La distorsión, por supuesto, está adentro, en la atención hacia el interior. La belleza no se encuentra en la luz, en las marinas que dibuja con su trazo rápido, en sus palabras caribeñas. La mayor maestría de Óscar Reyes en estos poemas es su habilidad para convertir el destello y el fulgor en la figura goyesca del carnaval grotesco de la vida. Su descenso onírico deja constancia de este hundimiento. Los poemas son las grietas abiertas, pesadillas luminosas dentro del paisaje por las cuales las palabras se defenestran.
Es de resaltar la sección denominada “Presencias de mareas”, donde los poemas se hacen más largos y de alguna forma cuentan una anécdota o una experiencia, como en “Travesía”, sobre una serpiente que atraviesa el sureste, o “Visiones”, uno de los pocos poemas amorosos y felices, y el más extenso del libro, “Tajar raíces”, por mencionar algunos de este apartado.
Asimismo, “Itinerario de sol y playa”, una breve reunión de siete poemas, uno por cada día de la semana, comenzando por un martes y terminando en la madrugada de lunes, que muestra siete estampas de la vida en la ciudad, Cancún, y donde se muestra de forma más contundente la crítica al estilo de vida consumida por los dólares del turismo, por referir sólo
un aspecto.
Para entendera México
Historias, rostros y semblanzas, Obras escogidas III, Enrique Semo, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México, 2025.
Fuerza es decirlo: a ninguna otra institución académica, incluyendo a la Universidad Nacional Autónoma de México –hoy tan extraviada en lo que tristemente luce como una deriva derechosa, al menos en lo que concierne a sus autoridades–, y tampoco a ninguna entidad editorial del Estado, con el Fondo de Cultura Económica a la cabeza, le cupo el orgullo, porque no tuvieron las entendederas que se necesitaban, para encargarse de la labor justa, necesaria y conveniente –para la comunidad académica de diversas disciplinas lo mismo que para los lectores en general– de publicar, reunida, una parte sustancial y generosa de la escritura prolífica del catedrático, politólogo, economista, ensayista, historiador, periodista y gestor cultural Enrique Semo, reconocido entre otras distinciones con el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 2014, doctor honoris causa por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Medalla Hegel de Universidad Humboldt
de Berlín.
Tres tomos integran las Obras escogidas de Semo editadas por la UACM: Los combates por la historia y el socialismo es el tomo I, La izquierda mexicana en su laberinto es el II, y éste, Historias, rostros y semblanzas, es el III. Un espléndido prólogo de Luis Hernández Navarro –hombre de izquierda absoluto, como el propio don Enrique– abre el volumen, y a éste lo forma un corpus temático inmenso, dividido en los siguientes capítulos: De los cazadores y recolectores a las sociedades tributarias en el México antiguo; Los orígenes del capitalismo; Historia del capitalismo en México. Los orígenes. 1521/1763; Rostros y semblanzas, y este último abunda en personalidades, vistas siempre desde la inteligencia y muchas veces desde el afecto: Vicente Lombardo Toledano, León Trostsky, Valentín Campa, Arnoldo Martínez Verdugo, José Revueltas, Heberto Castillo, Othón Salazar, Enrique González Rojo Arthur y un largo etcétera.
Tres tomos de lectura imprescindible para quien camine por la izquierda, lo mismo que para
quien, caminando por otras veredas, quiera entender mejor este complejo país nuestro, su historia y sus
personajes.