Multiculturalidad: la palabra de los pueblos originarios

- Omar López Monroy - Saturday, 28 Mar 2026 20:22 Compartir en Facebook Compartir en Google Compartir en Whatsapp
Las lenguas de los pueblos originarios en nuestro país han enfrentado a lo largo de siglos un cúmulo de retos y obstáculos para su supervivencia, permanencia y difusión. En este artículo se presentan y glosan algunos de esos esfuerzos, los artistas, poetas, promotores y activistas que han dedicado su vida y su trabajo a las lenguas indígenas, y las asociaciones que fundaron, como Escritores en Lenguas Indígenas Asociación Civil (ELIAC), Organización de Traductores Intérpretes Interculturales y Gestores en Lenguas Indígenas (OTIGLI) y Pluralidad Indígena.

 

La noche de los 500 años

Ruperta Bautista, escritora y traductora tsotsil, plantea tres momentos para acercarnos a la poesía indígena: florecimiento: antes de la llegada de los conquistadores europeos; ocultamiento: de todo tipo de conocimiento incluido el artístico; y renacimiento, que comenzó en la década de los años ochenta, cuando miembros de pueblos originarios comenzaron a trabajar el tema del arte
–y por extensión la literatura– a través de una mirada propia.

No termina de amanecer tras esa noche de conquista a golpe de sangre y evangelización católica. Nos falta mucho por escuchar y entender en torno a los saberes de los pueblos originarios. Esfuerzos como los encabezados por las decenas de personas que confluyen en las asociaciones Escritores en Lenguas Indígenas Asociación Civil (ELIAC), Organización de Traductores Intérpretes Interculturales y Gestores en Lenguas Indígenas (OTIGLI) y Pluralidad Indígena son parte de la historia de las nuestras lenguas originarias.

La persistencia de la palabra

Comenta el maestro Natalio Hernández que, a partir de 1990, inicia el proceso de creación de ELIAC en el marco del Primer Encuentro Nacional de Escritores en Lenguas Indígenas. Para noviembre de 1993 se consolida el proyecto de creación de dicha asociación, presentado en Texcoco, tierra del poeta Nezahualcóyotl. En 1997 se funda la Casa de los Escritores Indígenas en Ciudad de México, con apoyo de la UNESCO y la SEP; dicho lugar ha sido un espacio de confluencia para escritoras y escritores en las diversas lenguas originarias de México, donde se han creado colecciones de literatura indígena e impulsado los proyectos editoriales: la colección “Voces de antiguas raíces” y la revista Nuni/Granos de maíz. También cabe destacar su papel como interlocutor en torno a la difusión de las mismas.

A lo largo de su historia, ELIAC ha tejido importantes redes de trabajo con otras instituciones como la UNAM, la Sogem y la UAM para impulsar actividades académicas en torno a las lenguas originarias; ha ofrecido diversas actividades culturales entre las que destacan diplomados, talleres y recitales. Actualmente, la asociación es presidida por la maestra Rosario Patricio Martínez y tiene su sede, a través de un comodato, en el edificio colonial que fuera Talleres Tostado Grabador, en la colonia Guerrero, Ciudad de México. El libro multilingüe N’ääts nkojpk xëmump. Retoños de Nuestras Raíces. ELIAC en el Palacio de Bellas Artes en su XXX Aniversario, la asociación de Escritores en Lenguas Indígenas da cuenta de la importante trayectoria de la asociación y sus aportes a la literatura indígena.

Florecer en la lengua

Invariablemente las y los escritores en alguna lengua originaria habitan al menos dos mundos, porque una lengua es una forma de conocer el mundo; como refiere Yásnaya Aguilar, practican “el difícil arte que practicó Malintzin: el arte de estar en medio”. Además, “las sociedades mesoamericanas eran multilingües”, y la oralidad era parte de su esencia.

María Martínez le dijo a su hija Rosario Patricio que no se puede escapar de nuestra identidad; frases que dejaron honda huella en la futura traductora y escritora mixe. A partir de sus nueve años, Rosario se desarrolló en dos lenguas con su ingreso a la educación primaria; era común,
dadas sus habilidades, que apoyara como intérprete en su comunidad; también de esos primeros años data su interés por la poesía. Varios años después empezó a tomar conciencia de la importancia de escribir en su lengua, sobre todo a partir de su llegada a la Asociación Civil OTIGLI. Esa suerte de florecimiento en su lengua le llevó a presentar su poesía/canto el 15 de marzo de 2025 en el Palacio de Bellas Artes en el Recital de Poesía en Lenguas Originarias convocado por Nadia López, actual titular de la Coordinación Nacional de Literatura, quien ha realizado un destacado trabajo de impulso a la difusión de las lenguas originarias desde que está a cargo de dicha coordinación.

También poeta y gestora cultural, Rosario destaca asimismo que a través de tu lengua puedes aprender a curarte. Gracias al conocimiento vertido en la lengua hoy se conservan diversas formas de tratar enfermedades. Durante siglos, ese conocimiento ancestral ha permeado a la cultura mexicana.

Portar la lengua 

El maestro René Ramírez Pérez señala que el surgimiento del EZLN en 1994 le dio la pauta para reflexionar sobre la importancia de fortalecer los derechos lingüísticos y culturales de las comunidades indígenas. En esa época se encontraba cursando la carrera de antropología social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y participando en actividades colectivas en torno a la creación de escuelas en zonas periféricas de Ciudad de México en situación de vulnerabilidad.

En el primer semestre de 2000 se dio un taller de formación de traductores y gestores indígenas en Ciudad de México, a cargo de la entonces Dirección General de Equidad y Desarrollo Social adscrita al gobierno capitalino. Esto fue posible
en buena medida gracias a la llegada de la izquierda política al poder, lo cual propició un cambio de política pública con pertinencia cultural, como afirma el maestro René. La idea era tender “puentes de comunicación” en la ciudad para la atención social a la población indígena. No obstante, falta mucho por hacer en torno a la atención de las poblaciones hablantes de una lengua diferente al español. De muchas maneras, el desarrollo de la literatura en lenguas indígenas está vinculada a la efectividad de esta comunicación que implica consecución de derechos.

De dicho taller, que duró aproximadamente seis meses y contó con la participación de alrededor de casi sesenta personas de diversas comunidades indígenas, surgió la idea de crear la mencionada Organización de Traductores e Intérpretes Interculturales y Gestores en Lenguas Indígenas, constituida legalmente a finales de 2000. El trabajo de la asociación ha ayudado a que el Estado mexicano garantice los derechos lingüísticos de sus habitantes. La asociación ofrece diversas actividades de apoyo para la formación de traductores e intérpretes, con la convicción de acompañar a las personas no hablantes del español envueltas en alguna situación jurídica, o en algún proceso administrativo ante instancias de asistencia social.

Tanto para el maestro René como para Martín Rodríguez, escritor mixe y gestor cultural de amplia trayectoria, es a través de la lengua que los pueblos pueden seguir siendo ellos misos, al tiempo que se fortalece la diversidad cultural nacional. Cuando René trabajó como asesor externo en la entonces Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe de la SEP (2003-2010) por medio de talleres con comunidades de su lengua hñahñu, logró la creación de varias compilaciones literarias, algunas de las cuales fueron elegidas para ser parte del programa nacional Rincón de Lectura, entre las que destaca Antología de lenguas y leyendas hñahñu.

Existe una gran preponderancia de la palabra escrita en torno a la literatura, dejando lado la importancia de la oralidad y que somos portadores de nuestra lengua. En ese sentido, Irma Pineda plantea que muchas mujeres, durante muchos años, han compartido sus saberes de diversas formas en sus comunidades; a través de su canto, la bien conocida María Sabina, mazateca de Huautla, Oaxaca, curaba mientras creaba literatura. Ella decía y creaba: “Nuestra mujer infinito, dice […] /Nuestra mujer de luz, dice […] /Soy mujer espíritu, dice […] /Soy mujer sagrada, dice […]”.

Gracias al trabajo de mujeres y hombres que, como María Sabina, han dado vida a su palabra (a través del canto, la escritura, la narración o la música), nuestras lenguas originarias mantienen vivo su canto, un canto que nos recuerda que somos un México multicultural.

Yásnaya Aguilar, escritora, lingüista e investigadora ayuujk (mixe) refiere que la palabra indígena es una categoría jurídica del Estado mexicano para sustituir a indio, palabra usada por los conquistadores europeos para nombrar prácticamente a toda la población del hoy llamado Continente Americano, pero “ser indio o indígena no es un rasgo esencial de nuestras culturas. En ese mismo sentido se tiende a englobar en un solo constructo a las lenguas originarias, pero si las pensamos por ser separado sin olvidar sus múltiples conexiones la riqueza de las mismas se torna inmensurable.

Una historia fulgurante

Recién empezaba la primavera: 28 de marzo de 1982. El volcán El Chichón o Chichonal hizo erupción tras siglos de inactividad. La realidad cambió en un abrir y cerrar de ojos. La comunidad zoque de Chiapas fue la más afectada, hubo miles de muertos. Basilia Cardoza Sánchez tenía siete años, pero recuerda que dicho suceso dejó honda huella en su comunidad chinanteca, ubicada en San Juan La Lana, Oaxaca. La tierra tembló y las cenizas invadieron esta parte de la entidad oaxaqueña, también afectada por la erupción. Gracias a ese desandar de su memoria, ha empezado a escribir en su lengua una crónica sobre este episodio en la historia de su comunidad prácticamente desconocido: cruel metáfora sobre el desconocimiento y lucha de las lenguas originarias.

Terminaba el siglo XX y Basilia Cardoza, hoy poeta e intérprete, llegó a una casa a trabajar, como suele decirse, pero en realidad a toparse con la injusticia asociada a esta actividad. Con la perseverancia y la idea de poder un día enseñar su lengua se fue abriendo camino. En 2016 empezó a colaborar como intérprete en OTIGLI, y luego a tomar clases en ELIAC; este año espera presentar su primer libro de poesía. En su historia de vida refulge la persistencia de su lengua por hacerse presente.

Nuevos horizontes

El maestro René Ramírez, socio fundador y permanente de OTIGLI, enfatiza sobre la necesidad de contar con una educación bilingüe intercultural sólida, que haya maestros con pertinencia cultural en las comunidades; esto ayudaría a fortalecer la identidad cultural de las comunidades originarias. Identidad atravesada por su lengua y la forma en que se desarrolla.

Una lengua es una forma de vivir el mundo; al inicio de la vida independiente de nuestro país, las lenguas originarias eran alrededor de seiscientas, pero fue hasta 1992 que se reconoció constitucionalmente la multiculturalidad del país, es decir, quinientos años después de la llegada de los conquistadores europeos a estas tierras; y fue hasta 2001 que se hicieron reformas constitucionales para otorgar a las comunidades indígenas el reconocimiento jurídico de su autonomía y libre determinación. Sería la ELIAC la institución que promoviera la creación de la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas, que se consolidó en 2003. Actualmentem el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas menciona que aún se atesoran once familias lingüísticas, divididas
en sesenta y ocho pueblos, con 364 variantes
dialectales.

La traducción ha sido crucial para la difusión de las ideas en el mundo. Las y los traductores, cuyo trabajo muchas veces pasa desapercibido por el culto a la autoría individual, son ese puente de comunicación para que distintos pueblos puedan dialogar. Aunque OTIGLI tiene como origen el acompañamiento solidario a las personas no hablantes del español que se encuentran en un proceso jurídico o de asistencia social –vulnerabilidad jurídica que ha sido histórica para las personas indígenas–, ofrece diversos cursos y talleres que influyen e impactan la vida académica y personal de no pocos de sus asociados. Tal fue el caso de la mencionada maestra Basilia Cardoza, cuya cercanía con esta organización ha sido crucial para su proceso de creación literaria en su lengua.

El mito del eterno regreso

En 1993 el maestro Martín Rodríguez Arrellano comenzó el retorno a su lengua. Decidió dar cuenta de que la gran Ciudad de México no había logrado hacerle olvidar su lengua: su identidad. Ese eterno retorno quedó plasmado en su poema “Regreso al Cempoaltepetl”, donde aborda la migración indígena y la vuelta a esa montaña sagrada: el Cempoatepetl, en la Sierra Madre del Sur, crucial para la cultura Mixe a la cual pertenece.

Martín se ha dejado guiar por su “espíritu inquieto” y ha abordado la poesía y la narrativa. Su última publicación fue el libro de cuentos Ofrendas al sol. Cuentos y leyendas mixes (INPI, 2021); también es maestro en derecho por la UAM y recientemente publicó su trabajo de maestría en torno a la propiedad intelectual y los derechos de las comunidades indígenas. Martín es parte fundamental de ELIAC, de la cual ha sido su presidente, y es asociado de OTIGLI. Apostando por la pluralidad, Rodríguez Arellano impulsó el surgimiento de la asociación Pluralidad Indígena en 2016. Dicha asociación busca la confluencia de diversas formas de expresión, como puede ser
la música.

Mahetsi –cielo en otomí– es un proyecto multicultural de música tradicional otomí-mazahua, encabezado por Fernando Corona Miguel, músico, artista plástico y promotor cultural. En Mahetsi confluyen diversas actividades en torno al quehacer de dar vida a la palabra: la música, la danza y la poesía. El proyecto surgió en 2010 a partir del interés de enseñar y promover la música tradicional y la lengua de la comunidad de Fernando: La Magdalena Cruz Blanca, Temascalcingo, Estado de México.

Desde pequeño, Fernando mostró predilección por la música e interés por las tradiciones de sus abuelos; este interés por redescubrir la lengua de sus antepasados lo ha llevado a buscar la manera de preservar a través de la palabra escrita el patrimonio cultural latente en la comunidad de donde tuvo que migrar a sus cinco años. En 2022 tomó un taller en torno a la escritura de las lenguas originarias en ELIAC, recibiendo clases con varios profesores, entre ellos con el maestro Martín Rodríguez; a partir de este encuentro Mahetsi ha colaborado con ELIAC y Pluralidad Indígena en diversos proyectos culturales.

Este ensamble ha presentado su trabajo en varios festivales del país y ofrecido su canto en recintos como el Palacio de Bellas Artes, el Castillo de Chapultepec y el Complejo Cultural Los Pinos. Mahetsi es portador de la memoria de las diversas tradiciones de las comunidades originarias que han logrado sobrevivir gracias al trabajo colectivo y capacidad de autogestión, como refiere Elia Cornejo, socióloga y cantante en otomí, integrante del ensamble y otros proyectos musicales con
la misma vocación. Mahetsi es como un
cielo protector de esa palabra que sabe curar,
bailar, cantar…

Gracias a la ejecución de ese preciado concepto mixe: comunalidad, por parte de muchas mujeres y hombres como los que confluyen en ELIAC, Pluralidad Indígena, OTIGLI y Mahetsi, nuestras lenguas originarias mantienen vivo su canto, expresión viva de un México multicultural l

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