La flor de la palabra / Lo que cuentan los textiles
- Irma Pineda Santiago - Saturday, 28 Mar 2026 20:41
Uno de los problemas que con frecuencia enfrentan los pueblos originarios es la apropiación cultural indebida y el plagio de sus textiles. Es común que, en las plataformas de ventas digitales, empresas extranjeras ofrezcan imitaciones de los textiles creados y elaborados por personas indígenas, sin que para éstas o para sus pueblos exista algún beneficio. Precisamente en la búsqueda de herramientas que contribuyan a la protección del patrimonio cultural, un grupo de personas originarias de los pueblos tének y nahua, de la región huasteca de San Luis Potosí, además de algunos académicos, con la coordinación de la doctora Claudia Rocha Valverde, investigadora del Colegio de San Luis AC, elaboraron un proyecto denominado “Estrategias de recuperación y protección de saberes de origen textil: sus vínculos con el paisaje huasteco potosino, transformaciones y plagios culturales de tének y nahuas”.
Este proyecto es un trabajo colectivo que derivó de un proceso de diálogo y reflexión respecto a la historia de los textiles, el simbolismo de sus diseños, la conexión de las mujeres con la agricultura y los ciclos lunares, pues de éstos dependía la producción de materiales para elaborar las prendas, por ejemplo el algodón para hacer los hilos, los elementos para teñirlos, las maderas para los telares, mismos que no pueden ser sembrados, cortados y extraídos en cualquier momento, pues dependen de la luna, del clima y de la conexión con la madre tierra, para lo cual hay que tener conocimientos que con el tiempo se han ido perdiendo entre la población huasteca.
Con la intención de recuperar estos saberes ancestrales, además de los textiles, se realizaron varios talleres con la participación de la gente de las comunidades nahua y tének de la región huasteca de San Luis Potosí, incluidos niñas y niños del Centro Ceremonial de Tamaletom, primera sección, del municipio de Tancanhuitz, así como el profesorado de la Universidad Intercultural de este mismo municipio. También participó
la infancia nahua de Uxtuapan, del municipio de Xilitla quienes, además de aportar su memoria y creatividad, se han vuelto difusores y promotores para compartir con otras generaciones y otras comunidades los conocimientos que se han ido
recuperando.
Las actividades y procesos que se desarrollaron contaron con el apoyo del Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología y sus resultados se sistematizan en dos Guías de buenas prácticas para la recuperación y protección de saberes de origen textil, una del pueblo nahua y otra del pueblo tének. Ambos materiales son bilingües, en lengua originaria y en español. Al mismo tiempo que difunden y visibilizan los conocimientos que conservan las mujeres y hombres de los citados pueblos, también reactivan el uso de las indumentarias en las nuevas generaciones, puesto que al devolver el significado mítico y profundo de sus elementos, como los diseños, los colores, los símbolos bordados o tejidos, también recuperan el orgullo y el sentido de la identidad y la cultura.
Asimismo, en los talleres con las infancias se generaron dos libros de cuentos bilingües coordinados por la doctora Claudia Rocha, uno titulado Mi dhayém y el árbol florido, en lengua tének, donde desde la mirada infantil se habla de los símbolos en la vestimenta, por ejemplo, la representación de la ceiba como árbol sagrado, o las imágenes bordadas de las estrellas, la luna y el rayo, para saber cuándo sembrar. El otro libro, en lengua nahua, se titula El quechquémetl y la serpiente de la cueva, donde se habla del significado de la estrella que señala los cuatro rumbos del universo, o las figuras que simbolizan las huellas de las fieras poderosas, o la serpiente como símbolo de la abundancia de la tierra. Con este tipo de materiales confirmamos que los textiles no sólo son trapos para vestir, sino memorias vivas que guardan profundos conocimientos y muchas historias para compartir.