La flor de la palabra / La Fiesta de los Juegos
- Irma Pineda Santiago - Saturday, 28 Feb 2026 21:22
Los ancianos juegan como niños, las autoridades dejan de lado la solemnidad e intercambian con la gente del pueblo pétalos de flores, mezclados con hojas verdes y confeti multicolor que van colocando sobre las cabezas, se escuchan las risas. En este día está permitido divertirse sin temor a ser juzgado. Así es la fiesta del Viko Sisiqui, nombre en la lengua de los ñuu savi de la región mixteca de Oaxaca, que se refiere a la Fiesta de los Juegos, también conocida como la Fiesta del Carnaval, parte de las tradiciones de la comunidad de Santa Rosa Caxtlahuaca, en el municipio de Juxtlahuaca. Esta fiesta se desarrolla en el espacio comunitario que alberga a la agencia municipal y es organizada por la autoridad de Santa Rosa; nueve señores que, junto con sus parejas, solicitan el apoyo de familia y amistades para los preparativos. Cabe mencionar que aquí es la asamblea del pueblo quien nombra a su autoridad para dar un año de servicio, sin percibir ningún salario. Este año, la celebración fue del 14 al 17 de febrero, aunque desde días previos los organizadores ya habían buscado todos los elementos requeridos, entre ellos, recipientes o trastos que son aportados por las familias, evitando así el uso de materiales desechables y la generación de basura.
Los días 13 y 14 se realizó la ceremonia de la matanza, a cargo de los hombres, donde son sacrificadas las reses para preparar platillos como caldo blanco, caldo de toro, barbacoa o chilate. De igual manera se preparan otros platillos como el pozole blanco de pollo, aderezado con mole amarillo. La elaboración de la comida corre a cargo de las esposas de los miembros de la autoridad, quienes a su vez invitan a otras mujeres de su familia a apoyar y asegurar que toda la comida quede bien. Por la mañana no falta el café o atole, por la tarde algún refresco o cerveza. Para servir la comida se mira por igual a mujeres y hombres correr para llevar los platos y tortillas, repartir las bebidas, poner la sal o limpiar las mesas y lavar los trastos, porque todo es para todos.
No faltan la música y la danza. La banda local interpreta los ritmos y sones tradicionales, mientras bailan Los Rubios, danzantes que representan a los arrieros. También se mira la Danza de los Machos, que se acompaña de la música del violín y la guitarra, y que es una representación teatral cuya trama avanza con los días. Bailan con disfraces vistosos, algunos, vestidos de mujeres, para representar a las hijas casaderas, que son cortejadas por un “macho” que busca esposa y solicita permiso de matrimonio ante el padre de la joven escogida, mismo que le será negado, por lo que rapta a la mujer y es perseguido por el resto de los danzantes, quienes finalmente lo atrapan y lo llevan a casarse en una ceremonia en el último día del
carnaval.
El 16 de febrero, los hombres cortaron ramas con flores abundantes. Los pétalos son separados de uno en uno por las mujeres al igual que las hojas, y se revuelven con confeti. El día 17, desde temprano, la autoridad visita las casas de los mayordomos que realizarán las fiestas de la Virgen de Santa Rosa de Guadalupe, de la Santa Cruz y del Corazón de Jesús, agradecen con un discurso, conocido como Parangón, el cuidado de los santos y el esfuerzo para realizar las fiestas. Después todos se trasladan al espacio comunitario, llevan bebidas de obsequio, hacen fila para que las esposas de los integrantes de la autoridad pongan los pétalos en la cabeza de los mayordomos, y las esposas de los mayordomos en la cabeza de los hombres de autoridad, y después en las cabezas de toda la gente presente, lanzando unos a otros los pétalos y el confeti. Al tiempo que se brinda con aguardiente o cerveza, suena la música tradicional, la Danza de los Machos realiza su representación del rapto y la boda, mientras el sonido de las risas nos recuerda que en este día todos podemos volver a ser niñas y niños para jugar y reír l