La otra escena / Periodismo, teatro, ciudadanía y memoria
- Miguel Ángel Quemain quemain@comunidad.unam.mx - Saturday, 14 Feb 2026 21:55
Este domingo concluye en la Gruta del Helénico Vuelos nocturnos sobre un mar sin fondo, que auténticamente trata de lo que sus creadores afirman: una conferencia performática-documental que abre caminos, desentierra memorias y propone nuevas formas de mirar lo que creemos conocer.
El conjunto de elementos que configuran esta definición nos permite ser testigos de un dispositivo teatral de enorme imaginación y calidad en la producción, la escenografía o, como lo llaman, “espacio” e iluminación a cargo de Jesús Hernández, una atmósfera que no deja de transformarse un solo segundo a lo largo de la función animada, o sea, vivificada por la música y ese ámbito sonoro que han creado Juan Pablo Villa y Shantal Saad.
Todo ello armado con precisión y rigor documental, bajo el concepto y creación de Eduardo Bernal, Jorge A. Vargas, Luis Mario Moncada y Alicia Laguna, con la asesoría y colaboración en la investigación de Marcela Turati y Alicia de los Ríos Merino, que consolidan en cada presentación la complicidad fecunda de cada uno de los protagonistas que
aparecen en sendos paneles que, al modo de pantallas (cuyo diseño y operación de multimedia estuvo a cargo de Vera Rivas), permiten la aparición de un conjunto de voces que conforman un gran mosaico de lecturas: Irma de los Ríos Merino, Irene de los Ríos Merino, Gilberto Sandino Aquino de los Ríos, Alberto Rodríguez, Rossina Uranga, Víctor Merino Mendoza, Sebastián Barrios de los Ríos, Ramón Galavíz, Cirilo Cota, Juan Manuel Hernández, Camilo Vicente Ovalle, Laura Sánchez Ley, José Reveles, Carlos Garza Limón, Héctor Amílcar Nevárez Fernández, vecinos y comunidad de la Nueva Vallejo, periodistas, críticos, académicos.
Saad participa también como performer al servicio del monólogo plural y arborescente de Alicia de los Ríos Merino, una de las tres Alicias, muertas y vivas, asombrosamente recobradas por este trabajo. Alicia de los Ríos hace un gran esfuerzo para convertir al público en su interlocutor: lo mira, dice sus líneas memorizadas y leídas una y otra vez. No es una actriz en sentido estricto, así que puede olvidar, atropellarse o incluso leer medio robotizada, porque está en tránsito de apropiarse de una herramienta extraordinaria que ha diseñado Línea de Sombra que concibe el teatro como un objeto del que nadie sale indemne si profundiza, si se lanza de manera auténtica y sincera en la búsqueda de una verdad colectiva.
Indagaciones al modo de un poderoso laboratorio de ideas artísticas y políticas (en esta ocasión conformado por Eduardo Terán, Shantal Saad, Neftalí C. Isabel, Carlos Villajuárez y Vera Rivas) que se tejen con una serie de herramientas que objetivan el compromiso, el dolor, la preocupación y la imperiosa necesidad de que las cosas que pasaron no se queden así, que haya reparación, justicia, y que no se olvide la brutalidad de un sistema tan poderoso, arcaico, tejido en una urdimbre de tan larga data que construye su propia sobrevivencia perversa, a pesar de la vocación memoriosa y valiente de un teatro que es forma de vida que modela a sus creadores.
Una forma de trashumancia como al modo de las madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas, que va de ciudad en ciudad, con especialistas y solidarios que muestran este rompecabezas extraordinario con un anclaje artístico contemporáneo, como las indagaciones documentales del teatro de Vicente Leñero, seguido con gran oficio por Víctor Hugo Rascón Banda y después por la ya sólida maestría de Estela Leñero, Juan Tovar (más cargado hacia lo histórico), José Ramón Enríquez y, en la dirección, por la poética de Luis de Tavira, el rigor de Enrique Pineda, Martha Luna, Sandra Félix, Víctor Carpinteiro y José Caballero, por mencionar a los indispensables (se reciben reclamaciones).
Teatro Línea de Sombra (https://www.teatrolineadesombra.com) es un espacio fundamental contra la impunidad, a favor de la memoria, sostenido en una verdad estética l