Galería / El Panteón de Roma y su influencia arquitectónica

- José Rivera Guadarrama - Saturday, 14 Feb 2026 21:57 Compartir en Facebook Compartir en Google Compartir en Whatsapp

 

El Panteón de Roma, también conocido como Panteón de Agripa, es una de las pocas obras arquitectónicas que se han sobrepuesto a los diferentes desarrollos artísticos del mundo; ha pasado por los siglos del imperio romano, la Edad Media, el Renacimiento, el Barroco, por todo el siglo XX y hasta nuestros días, primero como templo pagano dedicado a los dioses, también como centro de poder, luego como cementerio, y ahora es un representativo centro católico. Además, tiene muchas características que lo hacen importante para la historia del arte. Una de ellas es que contiene la cúpula de hormigón no armado más grande del mundo, y a la fecha no hay otra construcción que lo haya superado. Esa sola pieza mide 43.30 metros de diámetro y pesa casi cinco mil toneladas, está apoyada sobre un muro cilíndrico o tambor. Fuera de eso, no hay otra cosa que la sostenga.

En el siglo XV, el arquitecto italiano Filippo Brunelleschi intentó construir una cúpula más grande en la catedral gótica de Santa María del Fiore, Florencia, Italia, pero no pudo superarla: su propuesta quedó dos metros de diámetro más pequeña.

Pero no sólo la cúpula es lo impresionante del Panteón, también su enorme espacio interior es otra destacada propuesta arquitectónica. En lo más alto, justo en el centro, hay una abertura de casi nueve metros de diámetro, llamada oculus, que permite la entrada de la luz natural del sol e ilumina todo el recinto de acuerdo con los movimientos de rotación de la Tierra.

Como era de esperarse, el Panteón de Roma no ha estado exento de los movimientos sociales e interés político de diferentes siglos. En términos históricos, han existido tres tipos de modelos de este recinto. El templo original fue construido en el año 27 aC, realizado por Marco Vipsanio Agripa. Pero dos incendios lo destruyeron en su totalidad, uno ocurrido en el año 80 y el segundo en el 110. De esos modelos anteriores no queda rastro alguno.

Debido a su importancia, alrededor del año 126 dC se volvió a construir durante el reinado del emperador Adriano, y esta es la reconstrucción que se mantiene hasta hoy, aunque durante todos esos años también ha sido objeto de saqueos, modificaciones e intentos de destrucción. Sin embargo, este último diseño se ha mantenido en funcionamiento ininterrumpido durante casi dos mil años. En el exterior, lo poco que se ha conservado es la inscripción M.AGRIPPA.L.F.COS.TERTIUM.FECIT, que se podría traducir como “Marco Agripa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, lo hizo”, pero toda la decoración externa se ha ido perdiendo a lo largo de los siglos.

Durante todos esos cientos de años el Panteón jamás se ha inundado, a pesar de que el óculo permanece abierto todo el tiempo, incluso en las temporadas de mayores precipitaciones pluviales. Para evitar anegaciones, el piso es un poco curvo en el centro y tiene veintidós pequeños orificios por donde se evacúa el agua para dirigirla a los desagües que hay debajo.

El oculus tiene otras funciones interesantes. Una de ellas es que durante el solsticio de verano, a las 12 horas del mediodía, la luz entra de manera perpendicular y forma un círculo justo al centro del Panteón, iluminándolo en su totalidad; otra es que cada 21 de abril, aniversario del nacimiento de Roma, penetra un haz de luz que atraviesa la puerta de entrada, produciendo un cierto efecto de divinidad.

En griego, el vocablo “panteón” hace referencia al lugar dedicado a todos los dioses, pero este recinto también puede significar lo que conocemos como cementerio, ya que alberga las tumbas de Rafael Sanzio, artista del Renacimiento, junto con las de Vittorio Emanuele II, el primer rey de la Italia unificada, y su hijo Umberto I.

El Panteón de Roma sigue siendo una de las maravillas arquitectónicas del mundo mejor conservadas, que se mantiene en funcionamiento ininterrumpido por casi dos mil años l

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