Cinexcusas / El universo muxe
- Luis Tovar @luistovars - Sunday, 08 Feb 2026 00:40
Hace dos décadas y un año, Alejandra Islas coprodujo, escribió y dirigió el largometraje documental Muxes: auténticas, intrépidas, buscadoras de peligro (2005), toda una revelación cinematográfica gracias a la cual se hacía bien visible una realidad en aquel entonces mayoritariamente desconocida: la existencia, vida, costumbres y defensa propia de su identidad, en el Istmo oaxaqueño, de las muxes, ese tercer género –ni hombre ni mujer sino eso, muxe– incómodo para los convencionalismos sociales de todas partes, incluido el propio Juchitán, en el Istmo, y otros poblados aledaños.
Desde entonces, el universo muxe ha sido revisitado por el cine más de una vez, lo mismo en el género documental que en el de ficción, verbigracia en Carmín tropical (2014), de Rigoberto Perezcano, que tiene como protagonista a una muxe, en una trama de corte thrilleresco.
Cuatro historias en una
Hace un lustro, el mexicano Horacio Alcalá escribió –en compañía de Jesús Caballero– y dirigió la coproducción México-España titulada Finlandia (2021), que pone en el centro de la trama al citado universo muxe. De corte cuasi coral, el filme cuenta en paralelo cuatro historias que se entrelazan: la de Delirio (sobresaliente, Noé Hernández), muxe de edad madura dedicada al diseño y confección de vestimenta típica, quien a querer o no ejerce el rol de líder y defensora de quienes, como ella, viven cotidianamente bajo la tolerancia –o dicho de otro modo, la aceptación a regañadientes– y al mismo tiempo el sordo acoso de la mayoría de la sociedad, que no termina de asimilar con el debido respeto el derecho a la diferencia.
Por su parte, Amaranta es una muxe de mediana edad que no sólo trabaja con Delirio sino que, al compartir labores e identidad, también debe enfrentar todos los días el prejuicio colectivo, la marginación y la necesidad forzada de mantener en secreto su vida sentimental, amorosa y erótica. Asimismo, y por solidaridad emocional con Delirio, le hace llegar postales “desde Finlandia”, supuestamente enviadas por un viejo amor que, hace años, habría partido hacia aquel país nórdico pero no se ha olvidado de su amada muxe.
La tercera protagonista es Mariano, joven en plena transición no sólo biológica sino identitaria, cuya madre sostiene un resentimiento personal y un rechazo encendido a todo lo que tenga que ver con las muxes, por lo cual lucha como puede para impedir que su hijo sea una de ellas. Finalmente, la cuarta protagonista no es muxe ni mexicana, sino una diseñadora de modas española enviada a México con el propósito concreto de robar ideas y diseños para comercializarlos en Europa, sin el conocimiento de sus creadoras y, claro está, sin compartir con ellas el fruto de las potenciales ganancias.
Diegéticamente, la película arranca y cierra con el sismo de 2017, devastador en el Istmo, que metafóricamente funciona a manera de punto culminante y parteaguas en la vida de las cuatro protagonistas: una muerte que se antoja sacrificial, tras el desengaño amoroso y la convicción de que nada queda por vivir; un enfrentamiento con el padre, alcohólico y homofóbico, que se resiste a aceptar a su hijo/muxe desde que éste era niño; otro enfrentamiento, el ya referido con la madre, que ve derrumbado el sueño de que su hijo algún día sea cardenal o, cuando menos, sacerdote; y finalmente, la renuncia de la extranjera que llegó para engañar y robar, pero que en el transcurso de su estancia establece lazos afectivos lo suficientemente fuertes para desistir del encargo.
Lo que Finlandia consigue no es poco: lleva al terreno de la ficción, pero siempre anclada en referentes claros a la realidad cotidiana, la vida y suerte de las muxes, su particular manera de insertarse en un todo social, sus reivindicaciones y la forma de contrarrestar prejuicios y rechazos, al mismo tiempo que hace una denuncia del saqueo cultural del que se ha hecho víctima a los pueblos originarios.