Pilum et gladius (o de lo lejano y lo cercano)
- Fernando Carrera* - Saturday, 17 Jan 2026 20:16
La madrugada del sábado 3 de enero la armada de Estados Unidos bombardeó Caracas, la capital de la República Bolivariana de Venezuela. Este acontecimiento obliga, en la lejanía material del cuerpo (escribo estas letras en México) y en la cercanía del pasmo, a reflexionar y tomar postura: estoy en contra de la estupidez e ignorancia que pide y celebra la intervención militar unilateral y forzada de un país soberano por otro, invasión extranjera y criminal. Quien apoye el ataque de las estructuras de poder
de Estados Unidos perpetrado a Venezuela y a su Estado (Estado es pueblo, territorio y gobierno), más allá de sus filias y fobias políticas, que ponga sus barbas a remojar porque está pidiendo el cese del derecho internacional ‒de todo milagro jurídico y garantía logrados después de la segunda guerra mundial‒ y que prive la ley del más fuerte, del que abusa porque puede. Esta postura no implica la abulia crítica ante tal o cual régimen o situación política, sino la condena y denuncia franca de la invasión e intervención, más allá de los eufemismos (“extracción”, “operación de aprehensión legal”, entre otros) con que buscan revestirla sus perpetradores. Pilum et gladius.
Si eres mexicano, lee la historia de tu país y recuerda que, en su última invasión militar no forzada, Estados Unidos y su doctrina Monroe nos quitó la mitad del territorio. Si eres latinoamericano, repasa la historia de injerencia política y económica estadunidense en nuestros países durante los siglos XX y XXI, montando y desmontando regímenes a conveniencia de facilitar la explotación más ventajosa de nuestros recursos (naturales y humanos). Si eres venezolano, dentro o fuera de tu país, ni tu nacionalidad ni tus convicciones políticas pueden nulificar mi derecho a ejercer la
crítica y la denuncia del mal encarnado y accionado que son la intervención militar de otro país en el tuyo, el clamor extranjerista e ignorante que la solicita y el riesgo que esto significa para nuestros países y pueblos latinoamericanos. Si eres estadunidense, uno de los muchos (setenta por ciento, según las encuestas serias más recientes) que están en contra de que tu gobierno y las estructuras de poder que lo soportan invadan Venezuela, y amenacen a punta de guerra otros pueblos y países soberanos, te creo y agradezco.
En Crimen y castigo, Dostoievski, en la voz del personaje Raskolnikov, finalmente reflexiona y concluye que es absurdo querer justificar el asesinato de una persona para remediar un supuesto mal, a partir del argumento de que Napoleón fue imbuido de heroísmo, aun habiendo sido responsable de la muerte de cientos de miles por su causa: tan malo lo uno como lo otro. Pilum et gladius. ¿Me dirás que hacer estallar una bomba entre inocentes es decididamente terrorismo y estaremos de acuerdo, pero al mismo tiempo le vas a llamar justicia y bien al bombardeo de un país soberano y una ciudad llena de inocentes, en nombre de una supuesta visión de libertad y democracia impuesta a punta de guerra? Si lo haces, no pides entonces ni libertad ni democracia ni justicia, más bien la real dictadura global del más fuerte, con el ejercicio de toda su impunidad.
A los hermanos venezolanos que comparten y promueven la frase “no opines si no eres de/si no vives acá”, aunque entiendo su sentir, les digo que rehúso someterme a esa simplona y ramplona falacia lógica. Tampoco usaré como falacia argumentativa en defensa de mi postura el hecho de que acabo de volver de una estancia espléndida de un mes en Venezuela (donde he estado ya en tres ocasiones, de 2001 a la fecha); sólo doy testimonio de que vi, recorrí y habité un gran país con una hermosa y profunda cultura ‒tierra de poetas‒, muy lejano a necesitar la ambición, avaricia, intervención militar y bombardeo de una potencia extranjera. Ha sido un honor y alegría de mi vida compartir el pan y la sal con el pueblo venezolano, entrar en contacto de fondo con su cultura y abrevar de ella.
Pilum et gladius. Luchemos –palabra, letras y cuerpo en mano– por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos del mundo. Vivan Venezuela y los pueblos libres de América latina. Viva la dignidad l
*Fernando Carrera (México, 1983) ha publicado, entre otros títulos, Fuego a voluntad (2020) y Donde el tacto (2015). En 2010 fue galardonado con el Premio de Literatura Joven Salvador Gallardo Dávalos.