Galería / Matadero Madrid, vanguardia en el fomento del arte
- José Rivera Guadarrama - Sunday, 28 Dec 2025 01:46
La apropiación de espacios en desuso permite establecer fuertes y positivos vínculos sociales, que además generan otros contextos y significados de transformación, dotándolos de mayor riqueza y cohesión.
Un claro ejemplo es el recién creado centro cultural Matadero Madrid, España, un recinto surgido en 2006 que tiene el objetivo de fomentar y generar expresiones de arte actual, contemporáneo. Fue establecido en el antiguo matadero y mercado de ganados de esa ciudad, además de que es un lugar de gran valor patrimonial y arquitectónico. Así se demuestra que no es necesario que los recintos culturales estén ubicados o construidos en espacios suntuosos, solemnes o sacros, ya que el verdadero sentido se lo dan los usuarios, los creadores, los hacedores y visitantes, haciéndolo suyo, y esto implica una ocupación mediante la cual se va creando un significado.
También forma parte de una importante descentralización artística, pues se encuentra alejado de los más conocidos recintos culturales del centro de Madrid, como el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Banksy, o el Thyssen-Bornemisza, y esta propuesta también es parte de una intención de llevar el arte a otras configuraciones, a explorar otros formatos contrarios a los ya instaurados.
Desde la psicología, el concepto de apropiación se puede rastrear en las concepciones marxistas aportadas por los soviéticos Lev Vigotski y continuada por Aleksei Nicolaevich Leontiev, quienes entendían que la apropiación es un mecanismo básico del desarrollo humano, generando una construcción sociohistórica de su contexto, que derivará en la construcción de los significados de lo real.
Así, este lugar no nació concebido para fomentar el arte, bajo ninguna circunstancia fue creado para tal propósito, al contrario, su uso era por parte de sectores de la clase trabajadora, su nombre lo indica: era un matadero municipal ubicado en el barrio de Legazpi, también conocido como Matadero Municipal de Arganzuela, un conjunto de cuarenta y ocho edificios dedicados a realizar funciones de matadero industrial y mercado de ganado en la ciudad de Madrid durante el siglo XX. También funcionó como centro de reclusión y clasificación de mendigos luego de la Guerra Civil.
A pesar de su cambio radical, mantiene su arquitectura neomudéjar original, que no ha sido remodelada o adaptada para aparentar un lugar más apto para el arte. Este recinto conserva los enormes espacios al aire libre, dotándolo de mayor dinamismo, con extensos pasillos por donde se pueden recorrer todas las áreas que lo conforman.
Es en sus diferentes naves en donde se desarrolla una extensa programación artística compuesta por exposiciones, teatro, festivales, música en vivo, cine, proyectos audiovisuales, conferencias, conversaciones, talleres y residencias para artistas, además de distintos programas educativos y actividades para el público. Esto no quiere decir, bajo ninguna circunstancia, que Matadero Madrid sea un espacio divergente, marginal o disruptivo, más bien se propone como un espacio para la conversación y el debate, en donde se busca promover el pensamiento crítico y contribuir a la renovación de las ideas y lenguajes estéticos. Es concebido como un radar atento para reaccionar con flexibilidad a los retos sociales frente a los que la cultura se activa como herramienta de cambio; en definitiva, reivindica el experimento como instrumento indispensable para la emergencia de una nueva cultura l